Páginas

viernes, 1 de marzo de 2013

El abuelo - J. Antonio Merino

Era viejo y torpe
le temblaban las manos
y su oído no escuchaba.
la brisa del mar.

Era así..., con su genio,
con su sabiduría y sus guerras
que a su gente le contaba
sus batallas triunfar.

Pero el abuelo se apaga
como la luz de la vida, 
como la nieve en las montañas
que haciéndose agua se va.

Es el fin de una vida
con esas manos aturdidas
por la torpeza de la edad.

El abuelo es el árbol de la vida
que las ramas son los hijos...
y que poca sombra le dan.
Caminante... que en tanto tiempo de lucha
hizo su camino al andar.

Hoy, sentado en la sobra de su puerta
en la vereda de un camino,
o en la cama de un hospital,
o solo en el patio de un asilo,
que sus hijos no supieron
de su grandeza y bondad.

J.Antonio Merino

No hay comentarios:

Publicar un comentario