Tú que siempre me adorabas y me mimabas y me llevabas de tu
mano a pasear. Cuantas veces recé para que el tiempo no pasara y me quedara la alegría
de no tenerte que perder. Que sentirías si alguna mañana yo me despertara, no
viera tu cara, no lo quiero pensar, quiero reír contigo cada día. Y abuelo mírame,
mira como he crecido, sigo siendo tu niña sigo tu camino, todo lo que tengo te
lo debo a ti. Vengo a darte mil besos y mi corazón. Nunca yo olvidare, eres la
luz que a mí me guía y cada día me doy cuenta que me quieres de verdad. Poco a
poco te vas pero ya sé que es ley de vida, solo quiero estar contigo tú no me
vayas a dejar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario