Hoy, de nuevo, me entra esa sensación de querer tenerte cerca. Te he
visto y he dado cuenta de que no me he fijado en que pasabas a mi lado
como si nada, que ibas con esa camiseta, ese pantalon y ese peinado que
tanto me gustan. Pero es inevitable concentrarme en otra cosa cuando
estoy respirando tu olor.
El otro día te busqué disimuladamente por la ventana, y sí, apareciste
tú, con esa forma de andar, con la camiseta que nunca pensé que te
pondrías. Y ahora que no estás a mi lado, ni que yo estoy al tuyo, vas y
me haces distraerme del mundo entero para contemplarte.
No eres Dios, ni perfecto. Más bien eres un niñato engreído con pintas
de malote de barrio. Pero ... hay algo, que me hace levitar cuando estás
cerca. y aunque no estemos más juntos, tequiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario